En su edición de 2022, el estudio PISA (Programme for International Student Assessment) acometió un nuevo reto en la conceptualización y evaluación de una competencia innovadora llamada “pensamiento creativo” (creative thinking). El marco conceptual la define como:
“La competencia que permite interesarse, de forma productiva, en la generación, evaluación y mejora de las ideas que puedan dar lugar a soluciones originales y eficaces, consigan hacer avanzar el conocimiento y resulten ser expresiones sorprendentes de la imaginación.”
En PISA, se asume que la creatividad se puede desarrollar con la práctica y el estudio y es posible moldearla a lo largo de la carrera escolar y académica que cada persona desarrolle. Esta delimitación de lo que es el pensamiento creativo dentro del estudio incluye la actuación y el desarrollo de procesos cognitivos divergentes (como la capacidad de generar ideas diferentes e ideas creativas) y convergentes (como la capacidad de evaluar las ideas e identificar mejoras en esas ideas).
Esos tres procesos, que son generar ideas distintas; generar ideas creativas; evaluar y mejorar ideas, se expresan en cuatro áreas de contenido:
- Expresión escrita
- Expresión visual
- Resolución de problemas sociales
- Resolución de problemas científicos
En la prueba cognitiva de esta competencia, el alumnado completa tareas que le exijan generar, evaluar y mejorar ideas en las cuatro diferentes áreas. Así, la prueba se centra en recopilar información sobre las habilidades cognitivas del alumnado relacionadas con el pensamiento creativo. En esta prueba, todas las preguntas son abiertas o de respuesta construida, por tanto, han de ser corregidas, o “codificadas”, en el lenguaje de PISA, por especialistas de las distintas áreas. Los codificadores pueden tener diferentes tipos de formación académica, pero deben ser expertos formados específicamente en este tipo de codificación, mucho más compleja y exploratoria que en otras competencias.
Los países participantes elaboran las guías de codificación o rúbricas que deben estar presentes en todas las unidades y preguntas, y se tienen que consensuar, a través de la formación adecuada, en todos ellos. Aún más que en las competencias troncales de PISA, en pensamiento creativo no se pide una solución única, sino que muchas respuestas diferentes se pueden considerar correctas.
El principio más relevante es que la guía se concibe como una referencia a partir de la cual discernir la codificación de cada respuesta. No puede haber instrucciones exhaustivas: en la codificación habrá que concretar a partir de las ideas generales y de los ejemplos que aparecen en la guía.
En las guías de codificación se explican los procedimientos que describen los pasos para codificar. Cada paso de un proceso de codificación describe los criterios que debe cumplir una respuesta para que el estudiante demuestre, con evidencias, su habilidad en cada proceso.
Podemos ver un ejemplo del procedimiento de codificación en la siguiente pregunta, “Títulos de ilustraciones”, del área Expresión escrita.
Con esta evaluación, lo que el estudio intenta no es destacar a las personas excepcionalmente creativas, sino describir hasta qué punto el alumnado es capaz de pensar de forma creativa cuando busca y expresa ideas, e investigar cómo esta capacidad está relacionada con las estrategias educativas, las actividades escolares y otras características de los sistemas educativos.
Óscar Urra y Lis Cercadillo
Para saber más:
https://www.libreria.educacion.gob.es/libro/pisa-2022-pensamiento-creativo-informe-espanol_184454/
https://www.oecd.org/en/publications/pisa-2022-results-volume-iii_765ee8c2-en.html